El orden en casa: qué nos dice el nuevo estudio de IKEA

Empezar el día buscando una camiseta, perder tiempo frente al armario porque no encuentras lo que buscas o dejar de invitar a alguien a casa porque te preocupa cómo está el espacio. Son situaciones cotidianas que pueden parecer pequeñas, pero que, cuando se repiten, terminan influyendo en nuestra rutina.

Un nuevo estudio de IKEA sobre los hábitos y actitudes hacia el orden en los hogares españoles pone cifras a algunas de estas situaciones y analiza cómo se relacionan el orden, el bienestar, las relaciones y la vida social.

Y hay un dato que llama especialmente la atención: el 17% de los hogares españoles afirma que el orden es origen de discusiones habituales.

Pero hay mucho más detrás de ese porcentaje.

Cambio de armario

Los datos sobre el orden en los hogares españoles

Según el estudio presentado por IKEA en septiembre de 2026:

  • El 17% de los hogares españoles discute habitualmente por el orden.
  • El 52% de las personas encuestadas siente culpa por no ser más organizada.
  • El 32% experimenta ansiedad relacionada con la gestión del orden, con una incidencia del 39% en mujeres frente al 23% en hombres.
  • El 88% tiene una reacción emocional negativa cuando no encuentra un objeto en casa.
  • El 68% pierde tiempo buscando objetos a diario o varias veces por semana.
  • El 39% ha cancelado planes en casa por vergüenza al desorden.

Además, el estudio señala dos lugares en los que más objetos desaparecen: el armario de ropa y el conocido “cajón desastre”.

Estos datos no significan que una casa tenga que estar perfectamente ordenada para que sus habitantes estén bien. Sí muestran, en cambio, que la forma en la que organizamos nuestros espacios puede tener un impacto cotidiano en cómo los utilizamos y en cómo nos relacionamos con ellos.

¿Por qué el armario puede convertirse en una fuente de frustración?

El armario es uno de los espacios que utilizamos todos los días. Y precisamente por eso, cuando no funciona, sus pequeñas dificultades se repiten una y otra vez.

No encontrar una prenda, tener ropa que no utilizamos ocupando el espacio disponible, no saber dónde guardar determinadas piezas o acumular prendas que terminamos olvidando puede convertir una tarea sencilla —vestirse— en una decisión más que tomar cada mañana.

En palabras de Berta Madera, directora de estudios de IKEA España, el estudio apunta a que el desorden puede convertirse en una “carga emocional cotidiana” y que la organización puede contribuir a aligerarla.

Desde mi experiencia trabajando con hogares, hay algo que compruebo constantemente: un espacio no necesita ser perfecto; necesita funcionar para las personas que lo utilizan.

Un armario bien organizado no significa tener pocas prendas ni conseguir una imagen impecable. Significa poder ver lo que tienes, encontrarlo con facilidad y mantener un sistema que encaje con tu forma de vestir y de vivir.

Los 6 perfiles de orden: ¿con cuál te identificas?

El estudio de IKEA identifica seis perfiles de comportamiento relacionados con las motivaciones para organizar:

  1. Estrella de las visitas (22%): ordena rápidamente cuando sabe que van a llegar visitas.
  2. Ninja del espacio (21%): intenta aprovechar al máximo el espacio disponible, aunque puede acumular cosas “por si acaso”.
  3. Minimalista Zen (17%): apuesta por el “menos es más” y se deshace de objetos con regularidad.
  4. Estratega del espacio (16%): planifica, categoriza y etiqueta.
  5. Lince del orden (16%): prefiere soluciones rápidas y prácticas.
  6. Influencer del orden (9%): da al orden una dimensión principalmente estética y relacionada con compartirlo en redes.

¿Te reconoces en alguno?

En realidad, no tenemos por qué encajar completamente en un solo perfil. En mi experiencia trabajando con hogares, una misma persona puede combinar diferentes formas de relacionarse con el orden según el espacio, el momento vital o sus necesidades.

Lo importante no es conseguir un determinado tipo de orden, sino encontrar un sistema que facilite tu vida cotidiana.

Organizar no significa necesariamente tirar

Una de las ideas interesantes del estudio es que organizar no tiene por qué significar deshacerse de la mayoría de las cosas.

David Cadaval, director de Diseño, Retail e Interiorismo de IKEA España, señala que los objetos pueden formar parte de nuestra historia y que se convierten en desorden cuando no tienen un lugar.

Y aquí hay una distinción importante.

Organizar no consiste en eliminar cosas por eliminar.

Primero hay que entender qué tenemos, qué utilizamos y qué necesitamos. Después podemos decidir qué permanece, qué sale y cómo distribuir lo que queremos conservar.

Un buen sistema de organización debe tener en cuenta el espacio disponible, nuestras rutinas y la frecuencia con la que utilizamos cada cosa.

Porque un sistema que queda precioso el día que se organiza, pero resulta incómodo de mantener, no es realmente funcional.

Orden no es perfección

Quizá esta sea la idea más importante.

Una casa vivida no tiene por qué parecer una fotografía de revista. Habrá juguetes fuera de sitio, ropa pendiente de guardar, objetos sobre una mesa o días en los que sencillamente no tendremos tiempo de recoger.

El objetivo de organizar no debería ser conseguir una casa permanentemente perfecta.

El objetivo es conseguir espacios que funcionen mejor para quienes los utilizan.

Cuando cada cosa tiene un lugar lógico, encontrarla resulta más sencillo. Cuando la distribución responde a nuestras rutinas, necesitamos menos esfuerzo para mantenerla. Y cuando eliminamos obstáculos innecesarios, podemos dedicar nuestra atención a otras cosas.

¿Qué puede cambiar cuando un espacio funciona mejor?

Organizar un espacio puede tener efectos muy concretos en el día a día:

  • Encontrar las cosas con mayor facilidad.
  • Reducir el tiempo que dedicamos a buscar objetos.
  • Aprovechar mejor el espacio disponible.
  • Simplificar determinadas rutinas.
  • Saber qué tenemos antes de volver a comprar.
  • Facilitar el mantenimiento del orden.
  • Adaptar el espacio a una nueva etapa o necesidad.

No se trata de conseguir más orden por el orden mismo. Se trata de conseguir que el espacio trabaje a favor de nuestra vida cotidiana.

Y esto no se aplica únicamente al armario. La misma lógica puede transformar una cocina, un baño, una habitación infantil, un despacho, un trastero o cualquier otra estancia de la casa.

¿Y si tu espacio pudiera funcionar mejor?

Los datos de este estudio ponen números a situaciones que muchas personas experimentan cada día. Pero más allá de las cifras, hay una pregunta que merece la pena hacerse:

¿Hay algún espacio de tu casa que actualmente te está complicando más la vida de lo necesario?

A veces no necesitamos más espacio. Necesitamos entender mejor el que ya tenemos.

Si hay una estancia que llevas tiempo queriendo reorganizar, podemos analizar cómo la utilizas, qué necesitas y qué cambios pueden hacer que funcione mejor para ti.

Un espacio organizado no tiene que ser perfecto. Tiene que tener sentido para quien lo vive.

Definitivamente, el orden mejora la productividad y reduce el estrés. Leer+

Fuente

Este artículo toma como referencia el estudio “Hábitos y Actitudes hacia el orden en los hogares españoles”, presentado por IKEA España el 14 de septiembre de 2026. [Consultar el estudio original de IKEA →]